Dadas las peculiares características del tratamiento de ortodoncia (trabajo minucioso de precisión, larga duración, control y atención constante, etc.) mis colaboradores y yo nos esforzamos en mantener un riguroso orden y un sistemático aprovechamiento del tiempo, para conseguir de este modo, una mejor atención del paciente y alcanzar unos óptimos resultados.
Por esta razón, al mismo tiempo que intentamos explicarles las normas por las que se rigen nuestros tratamientos, trataremos de darles una idea de la forma en que hacemos nuestro diagnóstico y seguimos la terapéutica prevista.
Es una rama o especialidad dentro de la estomatología u odontología, que tiene como objetivo la mejor colocación de los dientes propios del individuo, con el fin de conseguir la adecuada función de masticación y sobre todo, una correcta apariencia estética.
Es decir, aporta los medios de diagnóstico y de tratamiento, necesarios para corregir una DEFORMIDAD dental y/o facial y, no una enfermedad propiamente dicha.
El ortodoncista de práctica exclusiva es un especialista, en estomatología y odontología, que incrementa fundamentalmente sus conocimientos en la especialidad de ortodoncia, mediante unos años de estudio exclusivo de esta especialidad, con el fin de poder ofrecer una mejor calidad en sus tratamientos ortodóncicos y afrontar con mayor facilidad los problemas de deformidad dentaria más complejos de lo habitual.
El tratamiento de ortodoncia se hace necesario, cuando por la posición inadecuada de los dientes o por el crecimiento no armónico de los huesos maxilares y mandibular, se produce una deformidad, dental o facial que conduce a la aparición de problemas secundarios como son las caries, las inflamaciones de encías, la dificultad en la masticación o una mala apariencia estética, que no sea satisfactoria para el paciente o para las personas con las que convive.
Por lo tanto, no en todas las deformidades dentales o faciales será necesario un tratamiento de ortodoncia, será el propio paciente o sus padres, quienes deber decidir si merece la pena o no realizar dicho tratamiento de ortodoncia, ayudados por el consejo y la información que les proporcionará el ortodoncista.
Existe de modo muy extendido ideas diversas y contradictorias respecto a este punto.
El ortodoncista, para establecer si ya es el momento adecuado o es mejor esperar el inicio de un tratamiento de ortodoncia, toma en consideración tres factores:
Los huesos faciales en la cara de cara niño crecen, desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia, con una intensidad y direcciones diferentes, y a edades diferentes para cada niño. La edad en la que este crecimiento más se manifiesta es en la pubertad, que es diferente para cada niño.
Este es un factor muy importante, que el ortodoncista toma en consideración para decidir cuando se inicia un tratamiento de ortodoncia. Por lo tanto, se considera de gran importancia el hecho de decidir la edad más oportuna para comenzar el tratamiento, con el objetivo de que su duración sea lo menos prolongada posible, en cada caso diferente.
No es válida la idea de que solo se puede tratar a una persona de hasta cierta edad. No hay límite de edad para colocar los propios dientes en una posición correcta, mediante las técnicas de ortodoncia adecuadas, se puede intentar conseguir en cualquier época de la vida.
Las únicas limitaciones para el tratamiento de ortodoncia en adultos, podrían producirse por la ausencia de dientes, extraídos por caries o por otras causas, o bien por la existencia de enfermedades de las encías, causadas generalmente por la falta de los cuidados necesarios de las mismas durante años.
La duración del tratamiento de ortodoncia, la decisión sobre el tipo de técnica a emplear, o el presupuesto del mismo, se establecen previamente, al igual que se hace para un paciente infantil o adolescente.
En esta visita, el paciente o sus padres, desean que el ortodoncista les informe sobre lo que está sucediendo en el desarrollo de los maxilares o en el proceso de cambio de dientes de leche a dientes permanentes, cuando bien por ellos o por sugerencias de otra persona encargada de su salud bucal, aparecen dudas sobre si este desarrollo es normal o si sería posible resolver el problema de deformidad en la posición de los dientes y, además cuando sería el momento más adecuado para comenzar su corrección.
Mediante una entrevista con los padres y con el paciente, y con una exploración radiológica del grado de desarrollo de la dentición, el ortodoncista puede aconsejar las siguientes alternativas:
Se recomendará entonces un periodo de observación o de espera, variable para cada paciente, tras el cuál se realizará una nueva visita para decidir si definitivamente es ya el momento oportuno de comenzar su tratamiento. Este periodo de observación es muy importante, porque intenta evitar que los tratamientos se prolonguen más allá del tiempo necesario.
Este ESTUDIO PREVIO AL TRATAMIENTO servirá para:
- Realizar un diagnóstico del problema a tratar.
- Concretar un plan de tratamiento, objetivos del tratamiento y técnica a emplear.
- Evaluar las posibilidades de mejoría, en cuanto a resultados.
- Establecer una duración del tratamiento, lo más aproximadamente posible.
- Fijar un presupuesto y forma de pago de dicho tratamiento.
Para realizar este estudio previo, los medios de diagnóstico que se emplean son los siguientes registros:
Fases del tratamiento
El tratamiento de ortodoncia, constará de las siguientes fases:
Fase de tratamiento activo.
Esta fase de tratamiento incluye:
Visita de colocación de mecanismos de retención.
Fase de retención.
Todo tipo de tratamientos bucales NO ORTODONCICOS, tales como:
Exploraciones y obturaciones de caries.
Limpiezas de sarro.
Pequeña cirugía bucal.
Extracciones.
Tratamiento periodontal.
Otras intervenciones dentales no exclusivamente ortodóncicas, o que requieran la colaboración de otro especialista como: cirugía maxilofacial, periodoncia, etc.
Es imprescindible una incondicional colaboración y confianza por parte del paciente y sus padres (en el caso de pacientes no adultos).
Si no siguen las indicaciones dadas a los pacientes y padres, generalmente entregadas por escrito, no se conseguirá optimizar el tratamiento.
Se informará e instruirá al paciente y a los padres acerca de cada uno de los nuevos mecanismos ortodóncicos a emplear, generalmente por escrito. Si no se siguieran dichas instrucciones, podrían derivarse complicaciones en la secuencia y duración habitual de dicho tratamiento.
Durante el tratamiento de ortodoncia se instruirá al pacinte y a sus padres sobre como seguir un programa de prevención de caries y de higiene en su propio domicilio, diaria y continuamente desde el inicio, hasta un año después de terminado el tratamiento de ortodoncia.
Los aspectos fundamentales de este plan de prevención, serán el CONTROL DE LA PLACA BACTERIANA, AYUDADOS POR LOS PADRES y enjuages con soluciones fluoradas, varias veces al día.
El paciente deberá someterse a una exploroción genelal para evaluar posibles alteraciones bucales de tipo no ortodóncico y efectuar su tratamiento oportuno, si se considera necesario.
Declinamos toda responsabilidad sobre los problemas (caries, descalcificaciones, inflamaciones de encías, etc.) en pacientes que no cumplan las normas anteriores, que se darán por escrito, al inicio del tratamiento o durante el mismo.
En cada visita, el paciente traerá todos los mecanismos ortodóncicos que esté empleando, junto con su cepillo de dientes y su tarjeta de reserva de cita.
Asistirá con sus dientes cepillados, o bien pedirá a la recepcionista o las auxiliares de clínica, la necesidad de efectuar un cepillado dental antes de que le atendamos como estaba previsto.
Siguiendo las normas imperantes de los centros médicos y en atención a la salud de los otros pacientes, y sobre todo a los niños en general, pedimos una total abstención de fumar, en todas las dependencias de la clínica.
Nos reservamos la facultad de interrumpir el tratamiento ortodóncico, de forma definitiva, o temporal, y de modo unilateral, cuando de un modo repetido (y habiendo sido advertido de ello) se dejen de cumplir las instrucciones anteriormente expuestas, o se produzcan situaciones que nos impidan, cumplir con nuestra responsabilidad y compromiso, y con nuestro proyecto de atención al PACIENTE.
Entre otras cosas, cabe destacar:
En caso de dudas, les agradeceríamos que nos las consultaran personal o telefónicamente, tanto si estas surgieron antes o durante el tratamiento.
Por regla general, se pueden conseguir excelentes resultados con los tratamientos de ortodoncia, contando con la colaboración de los pacientes debidamente informados. Y, aunque no se deben de garantizar en un cien por cien los resultados que se van a obtener, debido a que se trata de un tratamiento médico, sí se puede afirmar que nos dedicaremos con el máximo interés posible para optimizar los resultados. Por ello, proporcionamos de manera sistemática las informaciones siguientes, a todas aquellas personas que van a iniciar un tratamiento de ortodoncia en nuestra consulta.
Sin dejar de reconocer las ventajas de tener una sonrisa agradable y una dentadura sana, tampoco hay que desconocer que el tratamiento de ortodoncia, como cualquier otro tratamiento corporal, o médico puede conllevar algún riesgo o limitación. Estos casi nunca son tan importantes como para desaconsejar el tratamiento, pero nuestro deber es informar lo más ampliamente posible, sobre todo lo que concierne a los tratamientos. No dude en formular cuantas preguntas desee en relación con este tema.
Si durante el tratamiento los pacientes no se cepillan los dientes y encías, adecuada y escrupulosamente, pueden aparecer descalcificaciones (manchas blancas) y caries en los dientes, o inflamaciones de las encías y en el hueso subyacente.
Deberán suprimirse los dulces y picar entre comidas. Y la higiene debe ser, no sólo buena sino excelente. Siguiendo las indicaciones que se les den en la clínica, sobre el control de placa bacteriana y los enjuagues con colutorio de flúor u otro tipo.
Todo paciente debe revisarse de caries, al menos una vez al año con su dentista habitual, y en el caso de aparecer problemas de encías que no cedan a las medidas habituales de higiene, puede necesitar la atención de un especialista en encías (periodoncista).
En algunos casos vamos a aconsejar la extracción de algún diente permanente, como indispensable para la resolución del problema que se presenta. Esta decisión, totalmente individual y diferente para cada paciente, se toma analizando los REGISTROS previos al tratamiento (radiografías, etc.) e igualmente analizando la evolución peculiar y propia de cada paciente, durante su tratamiento.
No aconsejamos extracciones, si no las consideramos necesarias para la evolución óptima del tratamiento. Y también antes, durante y después del tratamiento, observaremos la existencia o no de molares del juicio y la evolución del espacio que éstas necesitan, para salir sin causar problemas a corto o largo plazo, y de este modo poder aconsejar a nuestros pacientes.
Al final del tratamiento, podrían quedar todavía algunas ligeras imperfecciones en cuanto al modo de juntarse los dientes. Esto se debe a irregularidades en la anatomía de algunos dientes y, a que estos han estado desgastándose de modo incorrecto durante años en su antigua posición, pero aún no han tenido oportunidad de desgastarse en su nueva posición. Por ello, puede ser necesario un equilibrado oclusal. Este procedimiento afina la oclusión limando partículas de esmalte que quedan altas al morder. También puede ser necesario eliminar una pequeña cantidad de esmalte entre los dientes, haciendo más lisas las superficies. Esto reduce el riesgo de que los dientes se salgan de su posición en un futuro.
El hecho de haber finalizado el tratamiento ortodóncico no le garantiza de por vida unos dientes perfectamente alineados. Se hará todo lo posible para conseguir el mejor resultado. Normalmente serán necesarios los mecanismos de retención, para mantener los dientes en su nueva posición. Los pacientes que no los llevan como es debido, aumentan las probabilidades de que aparezcan pequeños movimientos después del tratamiento.
Después de uno a tres años de llevar mecanismos de retención, los dientes alcanzan su máxima estabilidad. Todo cambio que ocurra después de ese período, se debe a causas naturales, como el resto de los cambios que se producen en el resto del organismo con el paso de la edad. El desplazamiento de los dientes, también se produce en personas que no han seguido ningún tratamiento ortodóncico. Por consiguiente, una ligera irregularidad, sobre todo, en los dientes delanteros inferiores o pequeñas separaciones, a veces tienen que aceptarse como el mejor resultado posible dadas estas circunstancias concretas.
Se informa a los pacientes que pueden llevar sus aparatos de retención de modo permanente bajo su propia decisión.
Es posible que exista un diente desvitalizado por un empaste profundo o por un pequeño golpe y, que después de un largo período de tiempo, con o sin tratamiento de ortodoncia, el diente desvitalizado, que no había dado síntomas, puede revitalizarse súbitamente en cualquier momento, haciendo necesario un tratamiento de endodoncia (canal radicular) para su conservación, incluso durante el mismo tratamiento de ortodoncia.
En algún caso, las puntas de las raíces de los dientes se acortan durante el tratamiento: a esto se le llama reabsorción de raíz. Si el estado de salud es bueno, el acortamiento de raíces no es un inconveniente. Sin embargo, en caso de producirse con el paso de los años alguna enfermedad de las encías, la reabsorción de raíz podría disminuir la longevidad de los dientes afectados. Hay que señalar que no todas las reabsorciones de raíz provienen del tratamiento ortodóncico. También pueden ser causantes de ello los golpes, cortes, impactaciones, trastornos endocrinos o motivos idiomáticos (causas desconocidas).
Las articulaciones temporomandibulares (ATM), articulación entre la mandíbula y la cabeza, que permite la apertura y cierre de la boca y los movimientos laterales de ésta, son unas zonas que de presentar algún problema durante el tratamiento, tendrán que ser tomadas en consideración. La alineación de los dientes o la corrección de la mordida, pueden disminuir las causas del dolor de ATM, que están relacionadas con la dentadura, pero no en todos los casos. La tensión nerviosa-muscular y el tipo de alimentos que se mastican son factores que parecen incidir, en la aparición de los dolores en las articulaciones temporomandibulares y su solución podría requerir la ayuda de un especialista en ATM.
Deberán cumplirse escrupulosamente las instrucciones en cuanto a la forma de utilizar los aparatos no fijos. Si se estirara hacia delante un aparato no fijo, sin antes quitar la tracción elástica del cuello, éste puede estirar hacia atrás y golpear la cara. Hay que asegurarse de soltar la tracción elástica del cuello, antes de retirar el aparato no fijo de los dientes.
En cuanto al crecimiento de los maxilares, alguna vez, una persona que ha crecido normalmente y en proporciones adecuadas, puede dejar de hacerlo. Si el crecimiento se vuelve desproporcionado, la relación del maxilar y la mandíbula pueden verse afectados, lo que puede obligar a modificar los objetivos iniciales del tratamiento. La falta de un crecimiento armónico del cráneo y maxilares es un proceso biológico que escapa en ciertos casos, del control del ortodoncista (crecimientos exagerados por exceso o por defecto), que podrían, en algún caso, hacer necesario plantearse la posibilidad de un tratamiento quirúrgico.
La duración total del tratamiento puede prolongarse más de lo previsto por la falta de crecimiento normal, por no llevar los mecanismos elásticos o los aparatos no fijos, de forma adecuada, por rotura de los aparatos fijos o por la no asistencia a las citas. Estos son factores importantes, que pueden prolongar la duración del tratamiento e incidir negativamente en la calidad del resultado.
Hagamos pues, un esfuerzo para que todo salga lo mejor posible. Y no dude en preguntar cualquier duda que desee, que se le explique más ampliamente.
Les agradezco de antemano su comprensión al respecto.